La teragnosis es una estrategia de gestión del paciente que implica la integración del diagnóstico y la terapia. En oncología, el teragnóstico combina los campos del diagnóstico del tumor con el de la terapia para intentar mejorar las técnicas existentes. Las posibilidades de identificación, orientación del tratamiento y seguimiento de la enfermedad abren un nuevo capítulo en la medicina de precisión.

En el contexto de la medicina nuclear molecular, el teragnóstico hace referencia al uso de moléculas marcadas con radionúclidos diagnósticos (positrones o emisores

gama) o con radionúclidos terapéuticos (emisores beta) para el diagnóstico y la terapia de una determinada enfermedad; de forma que la imagen molecular y el diagnóstico de la enfermedad pueden dar lugar efectivamente a un tratamiento personalizado utilizando las mismas moléculas de estudio.

Uno de los ejemplos más recurrentes de teragnosis en medicina nuclear es el uso de galio 68 como trazador para diagnóstico, seguido de una terapia con radionúclidos como el lutecio 177 para marcar la misma molécula en una terapia personalizada.